Thursday, August 17, 2017

La fe siempre actúa.

La fe siempre actúa.

La fe sin acción, no es realmente fe. Hay muchos ejemplos en la Biblia, de personas que practicaron su fe:

LA FE DE LOS AMIGOS DEL PARALÍTICO: Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados.
Marcos 2:1-12

LA FE DEL CIEGO BARTIMEO: Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino. Marcos 10:52

LA FE DE LA MUJER SIRIO FENICIA: Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora.
Mateo 15:28

Recuerda que primero es la fe y luego las acciones y no al revés. Es por medio de la fe, que Dios cambiará tu historia personal de fracaso y de pérdida, por una de victoria en Cristo Jesús. ¡Cuando activas tu fe, suceden cosas extraordinarias!

Padre, gracias porque me has dado el escudo de tu salvación, tu benignidad me ha engrandecido, en cada paso de fe que yo doy, tú ensanchas mis pasos y mis pies no han resbalado. Te confesaré delante de las naciones y cantaré a tu nombre. Me salvas gloriosamente y haces misericordia conmigo para siempre. En el nombre de Jesús, amén.

Creí, por lo cual hable.

Wednesday, August 16, 2017

¿Qué es la fe?

¿Qué es la fe?

Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Hebreos 11:1

La fe es la certeza interna, la seguridad de que recibiremos lo que esperamos; de Dios.

Es decir que la fe tiene sustento en Dios y su Palabra, en lo que nos ha prometido. El ejemplo más claro de esto, lo tenemos en la persona de Abraham, a quien se le llama el padre de la fe.

El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia. 19 Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara. 20 Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, 21 plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido; 22 por lo cual también su fe le fue contada por justicia.
Romanos 4:18-22

Abraham no dudó, sino creyó, y su fe lo justificó. Tú ya fuiste declarado justo ante Dios por el sacrificio de su Hijo Jesucristo, ahora tienes que adoptar la fe como estilo de vida, ya que la fe es el medio para acercarte a Dios y es la moneda del reino.

Padre, cuando escuche tu palabra, dame espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento tuyo. Alumbra los ojos de mi entendimiento, para que conozca la esperanza a la que me has llamado, las riquezas de tu herencia y la grandeza de tu poder. Que tu Palabra se haga carne en mi mientras la escucho para que mi fe crezca y te agrades en ella. En el nombre de Jesús, amén.

Creí por lo cual hable.

Algunas cualidades de la fe.

Algunas cualidades de la fe.

Conocer las cualidades de la fe, te llevará a vivir y actuar conforme a la Palabra de Dios, cumplir la voluntad y recibir mucho más de lo has pedido o esperado

ES EL MEDIO PARA ACERCARNOS A DIOS: Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.
Hebreos 11:6

ES LA MANERA DE TENER UN TESTIMONIO ANTE DIOS Y LOS HOMBRES: Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos. Hebreos 11:2

MATERIALIZA LA PALABRA: Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.
Hebreos 11:3

LA FE AGRADA A DIOS Y TRAE RECOMPENSA: Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.
Hebreos 11:6

POR LA FE CONQUISTAMOS LO IMPOSIBLE: que por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones, 34 apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros.
Hebreos 11:33-34

Padre, gracias porque escuchando tu palabra, meditándola y hablándola, mi fe crece cada día y se vuelve radical,  mi corazón es restaurado y se llena de gozo. La fe me da el coraje y la esperanza para atreverme a tomar riesgos y arrebatar todo lo que el sacrificio de tu Hijo ganó para mi en la cruz. En el nombre de Jesús, amén.

 Creí, por lo cual hable.

Monday, August 14, 2017

Renovación y revelación

Renovación y revelación.

Para renovar nuestra mente necesitamos de la Palabra de Dios que nos enfoca en la mente de Dios, su verdad y su voluntad: ¡en lo que Él es y en lo que piensa! Además de la presencia del Espíritu Santo, quien nos guía a toda verdad. Nos ayuda a que la Palabra escrita (logos) se haga real en nuestra vida (rhema).

… la letra mata, pero el Espíritu vivifica.
2a Corintios 3:6b

El Espíritu Santo toma la Palabra que estás leyendo, escuchando y hablando y la vivifica, revelándote cosas específicas que estés necesitando. Quizá por mucho tiempo escuchaste “Dios te ama”, pero de pronto ¡lo crees, lo sientes y lo empiezas a vivir!

Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. 18 Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.
2a Corintios 3:17-18

Padre amado, hoy me comprometo activamente a renovar mi forma de pensar, renuncio a mis argumentos y costumbres. Decido pensar como tú piensas, sentir como tú sientes y actuar como tú actúas. Te pido que tu Santo Espíritu me alerte de los bombardeos de este mundo, de las filosofías y teorías que buscan alejarme de tu verdad y propósito. Tú eres mi todo. En el nombre de Jesús, amén.

   Creí, por lo cual hable
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Sunday, August 13, 2017

¡No toleraré más la enfermedad en mi cuerpo!

¡No toleraré más la enfermedad en mi cuerpo!

Hasta que no estemos completamente convencidos de que Dios desea sanarnos y que nos sintamos bien, mientras haya duda en nuestra mente entre si somos sanos o no, la fe perfecta no existirá y la sanidad no se recibirá.  Es necesario que la fe sea ejercitada:

Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan. Hebreos 11:6

Si tenemos falta de fe, no debemos dejarnos llevar por los síntomas, sino por lo que dice Dios en Su Palabra. Confiésala, háblala en voz alta, en vez de confesar la enfermedad y tu fe crecerá.

Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.  Romanos 10:17.'

Una vez que estés convencido de que Dios desea sanarte y que su voluntad  no es que estés enfermo, recibirás tu sanidad cuando se ore por ti, o aun antes de que oren por ti. El tener conocimiento de esto hace que el terreno sea completamente fértil para que la fe perfecta pueda desarrollarse y crecer. La salvación y la sanidad son PARA TODOS. Así como no toleras el pecado en tu vida porque JESÚS LLEVÓ TUS PECADOS EN LA CRUZ. De la misma forma, tampoco toleres la enfermedad en tu cuerpo PORQUE JESÚS LLEVÓ TUS ENFERMEDADES EN LA CRUZ.

quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fueron sanados.
1a Pedro 2:24

Padre, gracias, gracias, gracias. Por el perfecto sacrificio de tu Hijo Jesús en la cruz, que me ha hecho salvo, libre, sano, próspero.  En el nombre de Jesús, amén.

Señor, yo lo creo lo recibo y no acepto nada contrario a tu bendita y preciosa palabra, te amo y te bendigo en el nombre de Jesús, amén.

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Friday, August 11, 2017

Jesús ya sanó mi cuerpo

Jesús ya sanó mi cuerpo.

Dios es sanador y nos promete salud. La salud física es la restauración del orden divino en el cuerpo. Desde el libro de Éxodo, el Señor se manifestó como Jehová Rafa: “Yo soy tu sanador”, y a lo largo de la Biblia vemos a nuestro Padre amoroso, sanando a su pueblo. Dios sacó a los Israelitas de Egipto sanos y prósperos. Él sigue sanando y a su pueblo actualmente.
Dios desea y quiere sanarnos y prosperarnos.

Amado, YO DESEO que tú seas PROSPERADO en todas las cosas, y que tengas SALUD, así como PROSPERA TU ALMA .
3a Juan 2

Vino a él un leproso, rogándole; e hincada la rodilla, le dijo: SI QUIERES, puedes limpiarme. 41 Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió la mano y le tocó, y le dijo: QUIERO, sé limpio. 42 Y así que él hubo hablado, al instante la lepra se fue de aquél, y quedó limpio.
Mateo 1:40-42

Dios te promete salud y ama tu prosperidad. Note dejes engañar, no dudes más. Cuando Jesús vino a la tierra sanó a todos los enfermos.
Mateo 8:16-17

Y esta sanidad no fue solamente para los tiempos en que anduvo en la tierra, o los tiempos de los apóstoles, ¡Es para tí hoy!

Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.
Hebreos 13:8

Padre, gracias porque quieres, deseas y puedes sanarme, porque de hecho: ¡Ya fui sanado en la cruz! Hoy recibo y declaro mi sanidad: ¡Soy sano en el nombre de Jesús!  Amén.

 Creí, por lo cuan hable

Thursday, August 10, 2017

Soy sano.

Soy sano.

La enfermedad es la perversión de la salud. Dios no creó al ser humano con enfermedad, de ser así, estaríamos capacitados para soportarla y aún disfrutarla, pero no es el caso. Las enfermedades son una fuente de gran sufrimiento para la humanidad y en muchos casos, la antesala de la muerte.

Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.
 Isaías 53:4-5

Cuando Jesucristo caminó en la tierra, se dedicó a sanar enfermos y liberar a los oprimidos por el diablo. La enfermedad no es de Dios, es del diablo, quien vino a hurtar, matar y destruir; es parte de la herencia de muerte resultante del pecado de Adán. Cristo vino a darte vida en abundancia, por lo que llevó tus enfermedades en sus llagas y en la cruz quebró la maldición de la enfermedad.

Padre, gracias por la verdad que me ha hecho libre. Hoy entiendo que Jesús en la cruz con sus heridas pagó el precio por mis rebeliones y pecados y que en sus llagas llevó todas mis enfermedades. Resolvió el problema del pecado y también de la enfermedad, por lo que ahora soy salvo, no vivo más en el pecado y soy sano, no vivo más en la enfermedad. En el nombre de Jesús, amén.

Creí, por lo cual hable.